JUEGOS OLÍMPICOS
Juegos Antiguos
Piere de Coubertin
Atenas 1896
París 1900
San Luis 1904
Londres 1908
Estocolmo 1912
Amberes 1920
París 1924
Amsterdam 1928
Los Ángeles 1932
Berlin 1936
Londres 1948
Helsinki 1952
Melbourne 1956
Roma 1960
Tokyo 1964
Méjico 1968
Munich 1972
Montreal 1976
Moscú 1980
Los Ángeles 1984
Seúl 1988
Barcelona 1992
Atlanta 1996
Sydney 2000
Atenas 2004
AMSTERDAN 1928 / VIII OLIMPIADA.

Luego de tres intentos fallidos por montar los Juegos Olímpicos, finalmente Amsterdam lo logra en 1928, donde los Alemanes hacen su primera aparición en los 16 años de las Olimpíadas.

Amargamente, el fundador de los juegos estuvo ausente por primera vez desde 1908 debido a una enfermedad.

Las mujeres compitieron por primera vez en campo y pista en contra de las objeciones de Coubertin, pero solo se les permitió competir en cinco eventos.

os juegos de la ciudad holandesa fueron una revolución en muchos aspectos. En primer luego, fueron los primeros sin el barón de Coubertin como máximo responsible olímpico.

El dirigente francés había dejado su cargo tres años antes y el relevo lo había tomado otro aristócrata, el belga Henri de Baillet-Latour, pero que tenía un talante mucho más abierto. De entrada, en Amsterdam’28 las mujeres –en total fueron 290- comenzaron a tener un papel mucho más relevante. Así, además de los clásicos tenis, natación y esgrima, las féminas pudieron participar también en gimnastia y atletismo. Esta decisión recibió no pocas críticas, entre ellas la del papa Pío XI, que calificó de inhumana la carrera de 800 metros que se incluyó en el programa femenino.

De hecho, varias atletas llegaron muy tocadas a la meta y no volvería a aparecer en unos Juegos hasta un cuarto de siglo después. La gimnasia también resultó un pequeño fiasco y tardó 28 años en reaparecer en el programa olímpico. Sin embago, sería una mujer, la reina Guillermina de Holanda, la que a punto estuvo de ser un fracaso. La máxima mandataria ‘oranje’ casi dejó a los Juegos sin subvenciones.

Pero el público local se volcó y el nivel de las pruebas fue muy elevado. Sin duda contribuyó a todo este éxito el regreso a los Juegos de Alemania, tras el paréntesis de la guerra. Los germanos compitieron con una escuadra de 223 elementos. Austria también participó en Amsterdam’28 y Japón lo hizo por primera vez en unos Juegos. Los nipones lograron su primera medalla de oro, también la primera de Asia, gracias a Mikio Oda, vencedor del triple salto.

En aquellas fechas, el jefe de la delegación estadounidense, y presidente del Comité Olímpico de los EE.UU., fue Douglas McArthur, que alcanzaría la fama como general en la segunda guerra mundial. Los atletas de McArthur, pese al triunfo en el medallero, no dieron la talla en las carreras individuales sobre el tartán. Los americanos sólo vencieron en una de éstas pruebas, la de 400 metros a cargo de Raymond Barbuti.